Su amiga comenzó a molestarla con un chico. El cual ella no conocía. Se preguntaba ¿Por qué la molestaba a ella con ese chico? Nadie lo sabe aún.
Él dijo que ella era linda, pero que aún no la conocía bien, como para que le gustase.
Tiempo después, ellos comenzaron a charlar. Pero no en persona, por Internet. Ella se dio cuenta de que el le gustaba, pero no le quería decir a nadie aún. Cuando se animó a decirle a sus amigas, ellas le aconsejaron que le dijera a él y así saber si el sentía lo mismo por ella. Y les respondió con un simple "lo pensaré".
Días después estaba dispuesta a decirle todo a el, solo debía pensar como. Aquel miércoles por la tarde le escribió en un mensaje lo que sentía, él no estaba conectado así que lo vería luego. Apagó su computadora y se fue a acostar.
Al despertar, en su celular tenía mensajes de sus amigas. "Conectate, te contestó" decía uno de ellos. "Gusta tuyo" decía el otro. A ella se le formó una gran sonrisa, rápidamente prendió su computador y entró a ver que le había contestado el. Se quedó helada al ver lo que él le había puesto, no creía que fuera tan tierno.
Luego de eso nada cambió, ellos hablaban como antes. Solo que ahora decían cosas que antes no, por ejemplo, se mandaban indirectas.
Pero ella quería que él le dijera si quería ser su novia. Sabía que el no lo haría, ya que es muy tímido, pero no perdía nada con esperar.
Las personas piensan que no es bueno decirle lo que sentimos a esa persona, pensando que no les van a responder de la misma manera o algo así. Están equivocadas, si no arriesgas todo para conseguir algo, lo único que consigues es nada. En otras palabras, si no le dices a esa persona lo que sientes, nunca sabrás si esa persona siente lo mismo que tú. En conclusión "El que no arriesga no gana".
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